Escalada & Geología: Zona Golden, Totoralillo. Un regalo de la Tierra. – Atakama Outdoor
Escalada & Geología: Zona Golden, Totoralillo. Un regalo de la Tierra.

Escalada & Geología: Zona Golden, Totoralillo. Un regalo de la Tierra.

Autor: Diego Rojas Gonzalez (Geólogo)

Editora: Sofía Fernández Sepúlveda

 

Muchos escaladores solemos concurrir a los hermosos boulders que nos ofrece el sector de “Golden”, ubicado al norte de Totoralillo, ya que dicho sector es ampliamente conocido por la cantidad de rocas que se encuentran ahí. 

En el camino, aparte de la prístina, y muy colorida flora que abunda estos días gracias a las prósperas lluvias del último invierno, también podemos encontrar formaciones rocosas que nos invitan a aventurarnos y escalar. Estas formaciones rocosas cuentan, de forma silenciosa, una historia de gran valor para nuestro entendimiento sobre la formación de aquel hermoso paisaje. 

Figura  1 Vista Norte al Paisaje rocoso de los boulders en Golden, Sep2021 (DRG)

Para comenzar este viaje histórico, que habla sobre las rocas presentes en Zona Golden, es vital entender algunas características del espacio que ocupan estos Boulders (o rocas que se pueden escalar). 

Desde un punto de vista geológico, la información disponible que muestra de manera más gráfica y comprensible la disposición del lugar son las cartas geológicas. Estos instrumentos nos permiten, al igual que cualquier mapa, obtener información sobre unidades geológicas y estructuras a distintas escalas. 

La carta geológica N°18 área La Serena - La Higuera (C. Emparan & G. Pineda, 2000) nos muestra las unidades que se correlacionan con las rocas que encontramos en Zona Golden (figura 1). Estas unidades corresponden a Intrusivos Granitoides, formados en la era Cretácica Klg(b) (es decir entre 131 a 125 millones de años atrás) e Intrusivos Dioríticos formados en la era Jurásica-Cretácica (JKd) (hace 145 millones de años atrás) (Figura 2).

Figura  2 Unidades geológicas del sector del Sur de Coquimbo. Sustraído y modificado de C.Emparan & G.Pineda, 2000.

Figura  3 Relación espacial entre Golden y las unidades geológicas descritas.

Pero, ¿qué es un intrusivo?, ¿Jurásico?, ¡¿Como en la película Jurassic Park?! Bueno, si conoces estos términos, ya es un gran avance. Si no es así, no te preocupes que te contaré más sobre geología en próximas publicaciones.  

Un Intrusivo es un tipo de roca. Los geólogos diferenciamos las rocas de acuerdo a su formación. Por ejemplo, existen las rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas. Y en este caso, Zona Golden presenta unidades correspondientes a intrusivos, lo cual quiere decir que fueron formados a partir del enfriamiento de un cuerpo magmático bajo la tierra, no así, como las rocas volcánicas que son formadas sobre la superficie. 

Otra manera de clasificación para las rocas es aquella que se da por su composición. En Totoralillo se observan 2 composiciones, una de tipo diorita y otra de granito. Ambas son iguales en su formación, pero su composición cristalina, es decir, los tipos y cantidad de minerales de los cuales están formados, las hacen diferenciarse, incluso, a simple vista. 

Las rocas dioritas de esta unidad tienden a observarse con tonalidades más oscuras en comparación a los granitos. De la misma manera, el que estén compuestas de forma diferente quiere decir que son más o menos resistentes a la meteorización o destrucción por causas atmosféricas u orgánicas.

 

Figura  4 Diferenciación de Unidades Dioritas y Granitos.

Relaciones de temporalidad

Ya conocemos nuestras rocas, cuáles son sus nombres y que están hechas de distintos minerales que le dan su aspecto y características particulares a cada una. Por ende, aún nos falta entender que tan antiguas son. 

¿Recuerdan que hablamos de Jurásico y Cretácico? Bueno, estos son periodos en la escala del tiempo geológico que comienza en el preciso momento en que se formó la tierra hace 4600 Millones de años aproximadamente y se extiende hasta el tiempo presente. 

Esta escala separa, cronológicamente, eventos que han quedado registrados en formaciones rocosas y permiten a los geólogos asociar una edad relativa a estas mismas. El Jurásico, periodo asociado a la época de los dinosaurios, comenzó hace 201 millones de años y acabó hace 145 millones de años (Ma). Por otro lado, el periodo Cretácico, más joven, comienza en los 145 Ma hasta los 66 Ma con el fin de la Era Mesozoica.

En la imagen se puede observar una incrustación de xenolito en una roca de granito, lo cual nos permite imaginar de mejor manera el proceso de formación de dichos Boulders.

Con esta información podemos determinar que las dioritas del Jurásico son más antiguas que los granitos del Cretácico. ¿Pero podemos estar más seguros aún de esta información? Pues sí, buscando evidencias en terreno. Imaginen la formación de estas rocas, durante ese proceso se encuentran a una elevada temperatura, entre 700 y 1200 °C para el caso de los granitos, y en un estado de magma fluido, el cual, muchas veces, al ascender por la corteza terrestre incorpora fragmento de rocas preexistentes (más antiguas) llamados xenolitos. Estos xenolitos no sólo aportan información detallada sobre las rocas que quizás no vemos en la superficie, sino que, también, nos permiten confirmar la relación de temporalidad entre estas dos rocas, como las que escalamos en Zona Golden.

¡Meteorización y Diaclasas, muchas gracias por los agarres!

Una vez que las rocas se encuentran en la superficie, se ven expuestas a condiciones muy distintas a las que se formaron. Gracias a factores como el viento, la lluvia, las plantas y los animales, entre otros, las rocas van aumentando su volumen, bajan su consistencia, reducen el tamaño de sus partículas o forman otros minerales. A este proceso le denominamos meteorización.

Gracias a la meteorización, es posible obtener la gran variedad de tamaños, formas y texturas de agarres que muchas veces nos salvan o ayudan en rutas más fáciles. como también nos ponen en aprietos cuando adquieren formas pequeñas o inestables…

En este caso, Zona Golden nos propicia de tipos de agarres muy comunes en rocas intrusivas costeras. Dentro de estos, el más llamativo y curioso es el salvador Socavón donde, a veces, puedes incluso usarlo para descansar, empotrar una rodilla, tomar una buena pinza o agarre invertido. Esta formación en la roca se denomina Taffoni. 

En geomorfología, se le designa Taffoni (o tafoni) a una forma en cavidad o hueco redondeado, desde un tamaño de pocos centímetros a varios metros de longitud y profundidad. Estos son tallados por la erosión, en rocas cristalinas o arenisca, en climas secos y en algunas costas. Los tafoni se pueden encontrar en todas las áreas del mundo, pero son más comunes en las zonas marítimas, en las zonas áridas y en los desiertos, como el sector de La Pampilla en Coquimbo, o El Zoológico de Piedras en la Región de Atacama (ambos sectores de escalada ampliamente conocidos en Chile).

Hay muchas explicaciones sobre el origen del tafoni: Erosión eólica (corrosión a causa del viento), erosión debido a las sales, diferencias en la cohesión interna y en la permeabilidad de las rocas, duración del período seco entre varios períodos de humedad, entre otros. 

Este último factor de humectación y desecación explicaría la presencia de estas formas en sectores sin la presencia de vientos fuertes como aquellos presentes en la alta cordillera. 

Esta corrosión también es responsable de la textura rugosa en la superficie de las rocas y nos entrega una buena adherencia al momento de escalar en placas positivas y agarres romos, pero ¡Ojo!, que en días con mucho rocío, la roca retiene mucha humedad entre los granos de cristales, haciéndonos pasar así, más de algún mal rato al momento de escalar por causa de lo resbaladizas que se vuelven las rocas.  

Por otro lado, tenemos las Diaclasas. En términos generales, se definen como una fractura natural sin desplazamiento. El origen de estas fracturas, principalmente, son los esfuerzos tectónicos, es decir, las fuerzas de interacción entre las placas tectónicas por cambios de presión dentro del sistema formando los basaltos columnares como se ven en el Geositio Cerro Santa Lucía de Santiago, por exfoliación (figura 6a), entre otros. 

Estas fracturas, como lo vemos en estos boulders y varios otros lugares pueden estar acompañados de forma paralela (Familia de diaclasas), como también en otras direcciones con otras familias (sistema de diaclasas) en ángulos rectos (sistemas ortogonales) o también entre 30 y 60° (sistemas conjugados).  Ahora, en cuanto a lo que significa esto para la práctica de la escalada, estas fracturas generan un debilitamiento en la roca, es este lugar en donde, paulatinamente, los efectos de la meteorización harán lo suyo generando fracturas con sutiles regletas o progresivamente más grandes, con bordes redondeados como un gran romo.

Otras diaclasas serán el hogar de raíces que buscan la humedad en ellas que, eventualmente, pueden causar el desprendimiento de algún bloque de menor o mayor tamaño, ¡a tener ojo con esto, escaladores! Aunque este desgaste es relativo en el  tiempo por  las condiciones climáticas, la actividad tectónica y competencia de cada roca, vale tenerlo en consideración.

¿Qué les parece un ejercicio para terminar? Podemos determinar que diaclasa ocurrió primero qué otra por un principio de corte, donde una diaclasa preexistente es cortada por otra más joven. 

En la figura (x) intenta identificar si corresponden a una familia o sistema de diaclasas. Cuántas hay y cuales son más antiguas que otras… ¡Buena suerte!

Finalmente, a modo de opinión personal, creo que conocer en profundidad el lugar donde estamos, nos ayuda a generar un vínculo más profundo con la Tierra, que cuando solo estamos presentes y disfrutando del lugar. Es similar con las relaciones interpersonales. Al conocer más a otra persona, logramos entender su presente, empatizar con ellos y generar lazos, dándonos una perspectiva más profunda de la vida y de quienes nos rodean. Bueno, la Tierra y sus rocas, para mi, son eso; una persona más por conocer, solo que un poco más antigua y con muchísimas historias más por contar. 

Suscribirse