Gabriela Espejo - Periodista Fotógrafa
El lagarto de Zapallar, un colorido reptil endémico de la región de Coquimbo y Valparaíso
Las lagartijas son pequeños reptiles pertenecientes al orden Squamata. Son un grupo bastante diverso encontrándose en casi todos los hábitats cálidos y templados del planeta y por supuesto también en Chile. De las casi 60 especies de reptiles que habitan en nuestro país, en la zona central se destaca el Liolaemus zapallarensis o lagarto de Zapallar como comúnmente se conoce.
Como todas las lagartijas, tiene el cuerpo alargado y cubierto de escamas, destacando su aspecto robusto alcanzando la cola una vez y media el largo del cuerpo. Su colorido varía bastante desde individuos parcial o totalmente negros hasta individuos coloridos con tonalidades amarillas, verdes, cafés, rojizas, negruzcas y por supuesto una combinación de las anteriores.
Para diferenciarlas de otras especies, además de considerar la localidad en la cual se registra, este liolaemus tiene una característica morfológica que consiste en una mancha negra, alargada verticalmente y que se ubica antehumeral, o en otras palabras justo antes de las extremidades anteriores. También se describe como un pliegue oscuro y longitudinal postauditivo.
Es común encontrarla en sectores costeros y hasta aproximadamente los 800 metros sobre el nivel del mar (msnm).Como todos los reptiles, son de sangre y fría, y por tanto regulan su temperatura con el ambiente. Por lo tanto si la quieren buscar deben hacerlo en lugares como rocas, troncos o lugares expuestos al sol.

Esta especie es omnívora, lo que significa que consume tanto alimentos de origen vegetal como animal, incluyendo insectos. Esta dieta variada contribuye al control natural de ciertas poblaciones de invertebrados. Además, son ovíparas, es decir, se reproducen mediante la puesta de huevos. Entre sus principales depredadores se encuentran aves y mamíferos y su relevancia ecológica radica en que actúan como indicadores de la salud ambiental. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), están clasificadas como de 'Preocupación Menor', es decir no cumplen los criterios para ser clasificados como En Peligro Crítico, En Peligro, Vulnerable o Casi Amenazado, lo que indica que son especies abundantes, de amplia distribución y no enfrentan un riesgo de extinción inminente. No obstante, debido a su carácter endémico, es fundamental continuar con el cuidado y monitoreo de sus poblaciones.
































